Facebook

Twitter

Última hora
Se asoma la mordaza - Lunes, 28 Julio 2014 05:02
Las instrucciones del leviatán - Lunes, 28 Julio 2014 04:53
Sigan improvisando - Lunes, 28 Julio 2014 04:24
Confunde y reinarás - Lunes, 28 Julio 2014 04:19

Rafael Guarín      

Ayúdame a que ese diabólico engendro de Álvaro Uribe desaparezca de mi vida. No puedo dormir, Madre. Se me daña el almuerzo y tengo cólicos cada vez que lo oigo. ¡Perdí la tranquilidad! ¡Tuve que huir de Twitter y cerré mi Facebook! ¡Dame sosiego! ¡Dame paz!

Querida Madre Laura

Por tus infinitos méritos y tu vida plagada de sacrificios y carencias al servicio de la humanidad y del pueblo de Colombia, te imploro de rodillas para que muestres el camino a los amigos de las FARC y a este humilde, sincero, honesto, transparente, desinteresado, pulcro, delicado, decente y sobretodo hombre leal, que eleva esta oración.

Ayúdame a que ese diabólico engendro de Álvaro Uribe desaparezca de mi vida. No puedo dormir, Madre. Se me daña el almuerzo y tengo cólicos cada vez que lo oigo. ¡Perdí la tranquilidad! ¡Tuve que huir de Twitter y cerré mi Facebook! ¡Dame sosiego! ¡Dame paz!

Queridísima Madre:

Por tus interminables horas de oración y por tu entrega a los débiles, acuérdate del valor de mi palabra y de mi lealtad a toda prueba, para que en virtud de ellas me des la bienaventuranza de que Nicolás Maduro ceda ante las habilidades y atributos de mi canciller, María Ángela, y puedan juntos concebir y parir la paz que electoralmente queremos tanto.

Madre Laura:

¡Te pido intercedas por mis pecados! De vez en cuando digo una mentirita, eso sí, todas, absolutamente todas, piedosas. ¡Perdón! ¡Piadosas!

De vez en cuando mando la puñalada debajo del poncho, eso sí, siempre, absolutamente siempre, cuando me conviene.

Soy transparente, muy transparente, ¡pero muy de vez cuando me veo impelido a llamar a los dueños y directores de los medios de comunicación para evitar que los ciudadanos de mi país conozcan la verdad! Y la verdad, madre mía, fue que quebré, con ayuda de ese egregio cristiano, defensor de la transparencia en las instituciones de salud y hombre impoluto, que es Roy Barreras, y del vocero de la comunidad LGBT, el descendiente de distinguida prosapia corroncha e inquebrantable varón Armando Benedetti, los tres huevitos que me dejó ese déspota y Calígula de Uribe. Intercede por mí, ¡oh, madre piadosa!

Te suplico por tu infinita misericordia que ayudes a Gustavo. Es un buen muchacho, un gran amigo y aliado. A Gus lo amenazan los enemigos de la paz con la revocatoria, esos intolerantes que no aceptan que las FARC asesinan por altruismo. ¡Ayuda Madre Laura al alcalde Petro! Que el infecto de Miguel Gómez, nieto del monstruo de Laureano, no lo pueda mancillar, ni tocar y menos revocar!

Madre Laurita:

Te imploro que los colombianos olviden que a pesar que denuncié el fallo que nos despoja de 100 mil km cuadrados como injusto y contrario a derecho, me comprometí en secreto con el presidente Ortega a entregar ese territorio.

Que mis gobernados no recuerden que ayudé a elegir un magistrado a la Corte Constitucional que tumbó a una pobre viuda.

Que pierdan la memoria y no tengan presente que reformé la Constitución para garantizar impunidad con la renuncia a la persecución judicial de las graves violaciones de derechos humanos cometidas por guerrilleros y por militares que actuaron como criminales, con los falsos positivos.

¡Que jamás recuerden que dije que a las FARC hay que creerles!

Madre mía:

Te ofrezco flagelarme hasta que quites ese espanto medieval del procurador Ordóñez, saques de frecuencia a la mano negra de Londoño, cunda la fiebre aftosa en los rebaños que siguen a Lafaurie y consigas que los colombianos acojan en sus brazos amorosos, con ternura y desprendimiento divino a nuestros hermanos Márquez, Timochenko y a las virginales Tanja y Piedad.

Que alguien calle al fiscal Montealegre. ¡Chiquito imprudente! ¡Cada vez que habla me delata! Que no cuente más para dónde van las cosas: mientras pide impunidad para FARC  y que Timochenko pueda ser congresista, rechaza que se lleguen a aplicar estándares de justicia transicional a miembros de las fuerzas militares. ¡Militares a la cárcel y terroristas al poder! ¡Sapo Montealegre! ¡Cállalo, Madre mía! ¡Cállalo!

Finalmente, elevo a ti una plegaria, padre celestial, te pido que permitas que la jericoana Madre Laura, santa de Colombia, pero sobretodo santa de los Santos, revolucionaria y precursora de los pasos del cura Camilo Torres y del Cura Pérez, como lo predican ahora los devotos de izquierda para robar su figura con el fin de legitimar la violencia, pueda, junto a San Hugo Chávez, interceder por mí ante Dios nuestro Señor para firmar la paz, a cualquier precio, cueste lo que cueste, con impunidad total y elegibilidad para criminales, y con ello pueda hoy ser posible lo imposible: inmortalizarme con el premio nobel y que resucite mi reelección.

¡Gracias, Madrecita Laura!

Tuyo y leal.

JUAN MANUEL SANTOS

Kyenyke.com, mayo 15 de 2013.

Publicado en Columnistas Nacionales

Compartir

Opinión

Nuevos videos

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Ingrese su dirección de correo electrónico:

Nuestras Redes